Adelanto del capítulo 7 de la Primera parte

También hubo en esos últimos días de las vacaciones tiempo para el crossfit. Como siempre, en las sesiones, mi hermano le daba la tabarra a Chindas. Cuando Chindas estaba anunciando el siguiente ejercicio, en plan 10 fondos, 10 sentadillas, 10 abdominales, mi hermano interrumpía:

—¡No! Yo no puedo hacer sentadillas, que mi madre no me deja.

El primer día que mi hermano dijo esto Chindas se interesó, pero ahora ya no le hacía caso. Lo de que nuestra madre no le deja es verdad. Es porque unos días antes de su defensa de tesis, mi hermano se probó los trajes que tenía en casa y no le entraba ningún pantalón y se tuvieron que ir corriendo al Corte Inglés a por uno. Allí no encontró ningún traje porque, si le entraba el pantalón, la chaqueta le quedaba enorme. Al final tuvo que comprarse unos pantalones grises y una chaqueta azul aparte. Mi hermano capeó el enfado de nuestra madre alegando que las sentadillas que le mandaba hacer Chindas le habían hinchado las piernas. Mi madre, que lo consideró lógico, dijo enfadada:

—Como te vuelva a ver hacer esas tonterías te corto las piernas.

Luego, cuando Chindas decía 10 abdominales mi hermano volvía a interrumpir:

—Tampoco puedo.

—¿Por qué esta vez?

—Porque hacen que me salga tripa. Empujan las chichas hacia fuera. Me pasa lo mismo cuando corro. Como voy con los pantalones y con los calzoncillos apretados, me sale barriga porque todo se acumula en la tripa.

—Ja, ja —se reía Chindas indignado—. Nada, entonces lo mejor es que no hagas nada, que así no te sale barriga. De hecho, me han dicho que bebiendo cerveza se te quita.

Aquel día Lízar se unió a las quejas. Cuando Chindas propuso hacer un ejercicio con pesas Lízar informó:

—Yo pesas no hago. Yo trabajo solo con mi propio cuerpo.

Y mi hermano saltó:

—Ja, ja. Trabajas solo con tu propio cuerpo, no con el de los demás. No levantas a gente. Ni haces malabarismos con ellos.

Lo de hacer malabarismos decían que lo hacía Chindas con la gente que le enfadaba, cosa que estaba a punto de hacer con mi hermano y Lízar.

En una de las clases crosfiteras a la que se había unido gente con la que no solían ir como el primo de Lupita, mi hermano, sintiendo que en aquella ocasión participaba en uno, le preguntó a Chindas.

—Oye, el otro día utilicé la palabra pencho para referirme a un grupo formado por gente que no pega mucho (espero que no te moleste que te la copie) y alguien me preguntó que de dónde venía lo de pencho.

—Ja, ja. Es una chorrada. La verdad es que surgió en un día en que éramos un verdadero pencho. Habíamos quedado para hacer botellón en la playa Javier —un amigo de Roldana que llevaba tiempo sin ir por allí—, creo que Cami 2 y luego María del Mar y su hermano, con los que yo habría salido entonces como mucho dos noches, y luego uno de la urba, que se llamaba Rufo y que se había traído a su perro. Y su perro se llamaba precisamente Pencho. Entonces, según iba pasando la noche y había que sacar con tenazas las conversaciones, le dije a Javier «La verdad es que somos un grupo rarísimo». Y mirando al perro no sé por qué dije «Somos un auténtico pencho». Y así se quedó pencho para el típico grupo de gente que no pega ni con cola.

Anuncios

3 thoughts on “Adelanto del capítulo 7 de la Primera parte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s